Reyes protectores…

Siempre supimos que Baltasar es negro. Y los otros tienen alguna diferencia? Sí, Melchor es blanco (con barba y pelo canoso), y Gaspar más “amarillento” con barba oscura, porque representan las razas de los tres principales continentes: Europa, Asia y África.

Aprovechando este día y ese detalle, queremos volver a la importancia de cuidar nuestra piel más allá de su fototipo o color. Para eso te recordamos las distintas protecciones que podés encontrar en la farmacia o la perfumería:

Bronceadores CON SOL
Protegen la piel de las radiaciones ultravioletas B. Actúan bajo la acción de los rayos ultravioleta (UV-A ) para provocar la pigmentación o bronceado. Esto es porque su fórmula química absorbe la radiación y da lugar a una reacción que se manifiesta con hiperpigmentación.

Pantallas solares
Logran una reflexión completa del sol, es decir, no hay absorción del sol por la piel. Protegen contra la radiación ultravioleta tipo A y B. Entre ellos se encuentran la Kaolina, el Silicato de Magnesio y el Dióxido de Titanio.

Bronceadores SIN SOL o autobronceantes
Son sustancias naturales minerales que colorean la piel (óxidos de hierro, permanganato potásico) y vegetales que tiñen (extracto de cáscara de nuez, de castaño, soluciones de taninos, etc.). Aportan una coloración semejante a la conseguida por el efecto bronceador de la radiación UV sobre la epidermis. Simulan la pigmentación sin necesidad de tomar el sol.
Otros tienen derivados sintéticos con algo de alcohol. El más común es la dihidroxiacetona, que reacciona desarrollando un color oscuro. El bronceado se logra rápido sin necesidad de exponerse al sol. Es sólo a los fines cosméticos. No tienen acción filtrante ni protectora.

Tené muy en cuenta los horarios de exposición. El UVA (da pigmentación) se encuentra todo el día. El UVB (da enrojecimiento) fundamentalmente en horarios centrales.

Hay que buscar una protección contra ambos tipos de radiación. Actualmente se mezclan diferentes ingredientes (tanto físicos como químicos) para lograr cubrir los dos espectros y aumentar el factor de protección FPS. Ya es poco frecuente que un bloqueador tenga un solo ingrediente en la fórmula.

Así que prestá atención. No todos los productos son iguales y vos podés verte mucho mejor con una elección inteligente.

Disfrutá de un buen bronceado dando siempre prioridad a la salud de tu piel!.

Ante cualquier duda, consultanos.

NUEVA CAMPAÑA SOBRE CÁNCER DE PIEL


Del 14 al 18 de novimebre se desarrolla la 18° Campaña Nacional de Prevención del Cáncer de Piel de la Sociedad Argentina de Dermatología (SAD).

El cáncer de piel es la forma más común de cáncer9 de cada 10 casos los provoca el sol (incluyendo las camas solares).

Como cada año, el fin de la campaña es informar sobre los factores de riesgo y las medidas de protección solar, la forma más eficaz de PREVENIR.

SOL Y DEPORTE

Hoy nos queremos enfocar en el deporte. Porque en esta época, donde salís más a caminar, correr o hacer algo al aire libre, podés estar en riesgo por sobreexposición.

Para cuidarte en serio, incorporá como naturales estos consejos:

-Cubrí la mayor parte del cuerpo con ropa adecuada. Usá remera, pero no te confíes porque el sol puede penetrar igual a través de la ropa con trama abierta o si está mojada.

-Usá anteojos con bloqueadores de rayos ultravioleta A y B (UVA-UVB). Las radiaciones UV pueden producir cataratas, quemaduras en la córnea y daño en la retina. Siempre acompañado de gorras con visera y un protector solar.

-Evitá los deportes al aire libre entre las 10 y las 16 hs. y si practicás en grupo, insistí para elegir lo más conveniente. Eso no significa que fuera del horario pico no exista riesgo, pero es menor.

-Buscá siempre la sombra, y si vas a la cancha ubicate, si es posible, en una tribuna techada. Aún así, llevá SIEMPRE protector solar y gorro.

-Si jugás fútbol, renovate el protector solar en el entretiempo, después de hidratarte y refrescarte.

-Si jugás golf, usá sombrero de ala ancha en lugar de gorro, y sombrilla.

-Si hacés deportes acuáticos (natación, surf, kite), es muy útil el traje de agua que actúa como excelente barrera mecánica frente al sol.

-Si tenés que ir en auto hasta el lugar, recordá que el vidrio sólo bloquea los rayos UVB, pero no los UVA. También hay que usar protector.

-Si estás en la pileta/mar o transpirás mucho, lo ideal es tener un protector resistente al agua, que se adhiere por más tiempo. Igual, su efecto desaparece al pasarte la toalla, frotarte o después de la mitad del tiempo que en condiciones normales. Por eso tenés que reaplicarlo seguido y siempre con la piel seca.

-Si escalás, sabé que por cada 200 metros que se asciende, se incrementa en un 5% el efecto de la radiación UV. Por lo tanto, el cuidado debe ser mayor que en la costa.

-Comprá protectores de amplio espectro, que protejan contra los rayos ultravioletas A y B, factor (FPS) 15 como mínimo. Para pieles muy claras o exposiciones intensas, no menos de 30. Ponételo 30 minutos antes de cada exposición y renovalo cada 2 ó 3 horas. No te olvides de dorso de manos y pies, cuello, orejas, y cuero cabelludo en caso de calvicie.

Según el consejo dermatológico, podés elegir el que sea más cómodo para aplicar, para no parecer un “fantasma” y limitar su uso.

Optá por marcas reconocidas y fijate la fecha de vencimiento. No dejes el envase abierto o expuesto a altas temperaturas.

IMPORTANTE: El rótulo de “bloqueador o pantalla total” se refiere al alto poder de protección pero nunca una barrera imposible de traspasar por las radiaciones. Por eso, siempre deben ser acompañados por las otras medidas de cuidado.

Acordate que la arena, el asfalto, el agua y la nieve reflejan los rayos y aumentan su acción. Y, contra el mito, las nubes igual dejan pasar las radiaciones ultravioletas.

Por último: los protectores solares NO SE USAN SOLO EN VERANO, sino siempre que te expongas al sol.

Más info sobre la campaña:

www.cancerdepiel.org.ar

Te pica? Puede ser alergia

“Me pica, me pica mucho, me pica, y cuanto más me rasco más me pica”, decía una canción de un grupo que también le cantaba a la primavera. Y no es casual. La mejor época del año es también donde florecen las alergias.

El principal culpable es el polen, este año acentuado además por el fenómeno de las cenizas volcánicas.

Ojos, nariz y oídos lo padecen, con picazón, irritación, congestión y estornudos. Pero hay muchas otras causas, y por eso hay que estar atentos para evitar sorpresas.

Qué es la alergia?

Es una reacción exagerada a algo del medio ambiente.
Está determinada genéticamente y es más común cuando el sistema inmune está decaído.
Se pueden presentar de repente aunque no hubiera antecedentes.
Además, muchos desconocen que el origen de gran cantidad de síntomas es de naturaleza alérgica.

Es común tener alergia?

Según un estudio de la Asociación Argentina de Alergia, el 20% de la población adulta la padece. Y sigue creciendo, tanto aquí como en el mundo. Hoy son 8 millones de argentinos y 400 millones en total.
En unos 30 años será el 50% de la población. Por eso ya se la considera epidemia del siglo.

Cuáles son las causas y síntomas?

Puede ser uno o varios factores combinados.

Polen: el polvillo de los árboles (álamos, fresnos y plátanos en especial) provoca rinitis y problemas oculares como conjuntivitis, que se manifiesta con picazón intensa o lagrimeo permanente.
El cambio climático y la polución ambiental mantienen más tiempo el polen en el aire y complican la situación.
En Bahía Blanca, la Universidad Nacional del Sur implementó un sistema único en el país para medir el nivel de polen con el fin de que la gente pueda evitar los horarios más cargados.

Ácaros: son el clásico de las alfombras hogareñas. Muy comunes, al igual que los hongos, en ambientes más húmedos.

Insectos: el estar más tiempo al aire libre y con menos ropa, aumentan las picaduras. Algunas son peligrosas, por ejemplo, el aguijonazo de una abeja puede hacer que una persona reactiva sufra un shock con sensación de ahogo, donde hay que aplicar una inyección subcutánea de adrenalina.
También se ven alergias a las cucarachas.
Para proteger la piel de los insectos, no conviene usar perfumes, y sí repelentes con renovación periódica.

Mala alimentación: el exceso de grasas y la falta de omega 3, fibras y semillas, baja las defensas y predispone.

Estrés: lo emocional activa la predisposición genética. Puede desencadenar o agravar síntomas en una persona ya sensible.
Al afectar el sistema inmunológico, el organismo produce anticuerpos contra alérgenos en lugar de anticuerpos contra infecciones.

Ciertos alimentos: pescados, mariscos, nueces, maníes y algunas frutas como frutillas, frambuesas o kiwis, pueden desatar crisis alérgicas. Especialmente en los bebés y niños, se ven urticarias o eccemas y hasta cuadros respiratorios. Para ellos, los alimentos más “alérgicos” son la leche de vaca, el huevo, la soja, el trigo y sus derivados.
El organismo deja de tolerar la proteína y reacciona.
La alergia a los alimentos es un problema de salud serio. Por eso el Código Alimentario Argentino obliga a declarar en los alimentos las sustancias capaces de producir reacciones adversas.

Algunos medicamentos: cuando se toma un medicamento hay que saber si es fotosensibilizante, es decir, si puede causar erupciones y urticarias cuando la persona se expone al sol.

Animales: el recambio del pelo en perros y gatos también suele ocasionar erupciones alérgicas. También se ven alergias menos frecuentes como a los murciélagos.

Metales: el uso de aros, pulseras, collares de fantasía y hasta las tachas o botón del pantalón, pueden hacer dermatitis en contacto con la piel.

Hábitos poco saludables: el ser sedentarios o pasar muchas horas adentro, nos hace propensos a sufrir una alergia. A la menor exposición a microorganismos normales del medio ambiente, el sistema inmune en vez de aprender a defenderse, responde como si fueran dañinos.

Cómo prevenirla?

-Evitar salir al exterior los días calurosos y ventosos.

-Andar en auto con las ventanillas cerradas y cubrirse los ojos con anteojos.

-Sacudir y ventilar la ropa de cama, quitar alfombras, muebles tapizados y objetos que acumulen polvo en el dormitorio.

-Evitar la humedad excesiva del hogar y el humo del tabaco.

Cómo se trata?

Para saber si se trata de una alergia, hay un análisis sanguíneo donde se estudia la inmunoglobulina E, que se activa produciendo y liberando sustancias que causan los síntomas de las reacciones alérgicas.

Una vez confirmada, cuanto más precoz es el tratamiento, mejores serán los resultados. Los síntomas se pueden atenuar en forma notable.

Existen alternativas como la inmunoterapia específica (vacunas) y antihistamínicos de última generación o esteroides intranasales en dosis bajas. Pero el mejor método de prevención es el conocimiento. Tenés que saber qué te causa alergia y cómo defenderte, es decir, evitar el agente y cuidar tu “barrera de protección”.

Con la consulta temprana al dermatólogo, podés hacer que tu piel también disfrute de la primavera.